Me encantan estas plantas porque se llenan de flores y crecen pidiendo muy poco a cambio. Cuando se ponen muy largas es ideal cortarlas un poco y ponerlas en un florero. La felicidad es doble: de mientras decoran en algún lugarcito de la casa y cuando hechan raíces las plantás y tenés más alegrías. 



Estas las puse hace algunos días. Pierden algunas hojas  y flores pero llegan incluso a abrir otras estando en agua. Ahora ya están como para plantar, con una linda cantidad de raicitas.







Tenía que ponerle un poco de onda ya que por acá tenemos un día gris y una gastroenterocolitis rondando la casa… con un hijo saliendo de ella y la otra entrando… aaaaaaah!!!


Arriba el ánimo y que encuentres la alegría que te haga falta, que te acuerdes de buscarla y apreciarla en las pequeñas cosas de la vida. 



Y que encuentres tu camino para lograrlo…
(Para tod@s y en especial para vos, que no creo que lo leas, pero espero que igual te llegue todo lo que te queremos)


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