Hace muuucho que estoy por armar este post, tanto que las lechugas que se ven en las fotos, ya fueron comidas, un poco por nosotros y otro poco por los caracoles. Ahora en su lugar hay apio que a Mateo le encanta.

Mi incursión en los menesteres huerteriles (?) es con un poquito de trampa o ayuda, ya que todas las veces compré almácigos en la feria de Tristán Narvaja. Tengo pendiente vivir la experiencia desde la semilla.
Consejo que leí varias veces: hay que plantar lo que uno quisiera consumir. En nuestro caso además de hierbas varias (tomillo, orégano, ciboulette, romero, entre otros), plantamos lechugas, apio, espinaca y rúcula.



Dónde entra la parte recicladora? Son dos, la primera es plantar en botellas descartables a modo de jardineras, maravillosa idea vista en Pinterest.

estas son las lechugas que ya no están








y estos los culpables!







La felicidad de comer algo recién cosechado no tiene precio!


con mayonesa casera, que además no puede ser más fácil de hacer!


Parte recicladora 2: hace muuuucho también que pensábamos cómo hacer para reciclar mejor la basura. A veces separamos cosas pero después no es fácil saber a dónde llevarlas, ya que la recolección de residuos domiciliarios no es clasificada. Lavamos las bolsas de leche (casi siempre!) y las depositamos en el contenedor que corresponde en el super y guardamos los boletos. Siempre me acuerdo de la postura de una (el nombre lo debo) que tenía un programa en Home and Health, que decía que a veces las personas nos tomamos los compromisos ecológicos de formas muy radicales: o los hacemos o nó. Y claro, como después no siempre nos dan las energías y los tiempos para lavar por ejemplo las bolsas de leche, terminamos decidiendo que no es algo para nosotros. Pero, según ella (y yo coincido) mejor hacerlo casi siempre o incluso a veces, que no hacerlo nunca! Fue así que después de comprender que no teníamos la energía suficiente para encarar con un compost en capas preestablecidas, con palo en el medio y regarlo cada no se cuanto, decidimos hacer la versión “es lo que hay valor” del compost y tenemos un rincón del fondo donde tiramos todos los desechos orgánicos de la cocina, la poda y las hojas que barremos. Si pinta lo regamos y si no, nó. Y seguro que lleva más tiempo para descomponerse, pero lo hace igual. Así que (finalmente) nuestra parte recicladora 2 es que plantamos los almácigos en las botellas, con la tierrita que sacamos de nuestro compost semi silvestre y a las plantitas les encantó! Primero lo colgamos de una pared del patio, pero nos pareció que el sol no era suficiente, así que lo mudamos a la reja del comedor.




Y qué buena queda la rúcula sobre la pizza!





 Feliz finde!!!

0 comentarios

  1. Leo : "menesteres huerteriles"
    lo edopto y me hego la no sè que delante de Micheal y se lo digo.
    me mira raro : el queeee??!!
    me rio y le digo : raro pero lindo no? , la culpa es de Su , pone palabritas raras y una se engancha
    pero no tiene sentido! (se lo hago leer)
    ponte los lentes Claudia , aca dice "huerteriles" no "hurteriles" !
    Gracias!! me haces reìr y de paso hago reìr a los demás! Gracias Su!! Besotes!!

  2. ¡Me encanta tu huerta! Tienes razón, no hay nada como consumir lo que has cultivado… ¡Esa pizza tiene una pinta tremenda!!!
    ¡A seguir disfrutando de ese huerto! Los gatitos adorables, los jefes de la huerta, ¿no?
    ¡Hasta la próxima!

  3. que bueno Su!!!! y es como decis, no tiene precio comer algo que plantaste vos! el sabor es mas rico, mas salvaje, exquisito! yo tengo tomates y hasya mi hijo de 6 años se dio cuenta que eran distintos a los que compramos!! y la pizza con rúcula, otro tema….. que ricoooo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! besos

  4. Qué linda está!
    La mía está un poco abandonada…tomates, berenjenas, menta, melisa, cedrón,curry…ahí termina. No planté nada de hoja en la primavera, debería, estoy a tiempo.
    Gracias por hacérmelo pensar…y desear comer esas verdes que tenés ahi!!!
    Un beso

  5. Hola Susana, vi tu comentario en lo de Marcela Calderón y vine ver y me gusta la idea de la quintita de verdura en botellas, a vece uno piensa que tiene que tener gran espacio para esto, no? viste algo como: "no… cómo voy a poner cinco plantas de lehuga no me alvanzan ni para dos ensaladas". pero no importa, es como vos decís: la felicidad de comer algo recien cosechado. aunque sea una vez, no importa. Le voy a pasar el dato de tu blog a mi hija, le va a gustar también!! 🙂

  6. Susana me alegro de que puedas disfrutar de tu pequeño huerto y comer tu propia cosecha aunque sea chiquita…seguro que os supo a gloria…
    muy buena idea la de las botellas para plantar…
    a seguir disfrutando de esos pequeños manjares…
    un abrazo

  7. Que lindas fotis Su!!! cuanto verde… esa ventana… y para qué te digo que me ha dado hambreeee jajaja. Que linda idea de la maceta de botellón reciclado, me encantó: prometo que si me animo a hacerla muestro fotos jeje.
    Besos!!!

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